PETER BREGMAN
 
Cuando no contestan sus mensajes de voz y sus emails, ¿qué debería hacer usted?
Lunes 18 de Enero de 2010, 15:17:59  I   Comunicación. Manejo personal. Desarrollo de liderazgo .
 

Hace unos meses Alex, un consultor de marketing que conozco, se reunió con Sam, el jefe de marketing en una firma farmacéutica, para explorar la posibilidad de hacer juntos un proyecto de branding.* Tuvieron una muy buena reunión. O al menos eso creía Alex.

Pero al cabo de un mes, después de que Alex no recibiera respuesta a sus mensajes de voz y a sus emails, Alex empezó a cuestionarse el asunto. Pensó que había hecho algo mal y que no había obtenido el proyecto.

Este no es un caso aislado; por lo menos una vez a la semana escucho una historia similar. Una persona quiere contactar a otra sin respuesta e interpreta el silencio negativamente.

Llamé a Sam, el que casualmente era un cliente mío, y le pregunté sobre la reunión. "Fue muy buena", me dijo Sam, " Alex me cae muy bien. Y encaja perfecto en el proyecto".

¿Entonces por qué no contestó los mensajes ni los emails? "No le he respondido a Alex", me dijo Sam, "porque todavía no obtengo la aprobación de finanzas. Apenas la tenga lo llamaré".

Es una explicación perfectamente lógica. Sam no tiene nada nuevo que transmitirle a Alex, de hecho aún no puede ofrecerle un puesto en el proyecto, ¿para qué comunicarse con él? Estamos demasiado ocupados para andar llamando o escribiendo emails si  no tenemos que hacerlo.

Pero eso deja a Alex en la posición incómoda e insegura de no saber nada. ¿Debería enviar mensajes e emails de seguimiento, recordándole a Sam que sigue interesado en el proyecto y que espera una respuesta? Envié un email a mi hermando, Anthony <http://www.imdb.com/name/nm0106835/> , un productor cinematográfico que recibe más 400 emails al día, para pedirle su opinión.

"Si recibiera un montón de emails de Alex acerca por mi silencio, me sentiría muy molesto. Sé cómo manejar mi negocio, y si no le contesto a alguien, no le servirá de nada si me bombardea con mensajes. Tienen que esperar hasta que esté listo para contestar. No puedo permitir que sus necesidades perturben mis necesidades".

"¿Pero no es un asunto de respeto?", le pregunté en otro email esa misma tarde, un día antes de Navidad. "¿No debería Sam escribir a Alex un email en 30 segundos en el que le dice que está tratando de que le aprueben el financiamiento y que se contactará con él cuando sepa más?"

Recibí la respuesta de Anthony cuando encendí mi computadora a la mañana siguiente: "Si Sam tiene que contestar 400 emails al día, 200 de los cuales son de crisis y los está priorizando para responderlos, por decir algo, a las 2 de la madrugada en un feriado – COMO ESTE EMAIL–, entonces no es su obligación contestar otros 200 emails de 30 segundos a personas a las que no es necesario escribirle, como Alex. Él debe esperar".

Esa es la realidad de nuestra vida laboral en estos días. Todos recibimos más emails de los que podemos contestar inmediatamente. Entonces priorizamos. Primero lidiamos con las crisis y después, si el tiempo lo permite ­–en medio de un viaje o en un fin de semana– nos ponemos al día con los mails menos urgentes.

Debo admitir que he estado en el lugar de Alex en muchas oportunidades y he cometido el error de enviar muchos mensajes a alguien que no me contesta. Pero mientras pensaba en el email de Anthony descubrí algo: ninguno de esos emails de seguimiento dio resultado. Ciertamente que varias personal finalmente me llamaron, pero nunca –ni una sola vez– obtuve el trabajo.

Porque si hubieran querido darme el trabajo, me habrían llamado de vuelta sin que yo tuviera que enviarles nada. Y con mandar emails cada cierto tiempo o dejar cinco mensajes usted no comunica sus grandes habilidades en seguimiento, sólo revela que está ansioso.

Entonces, en esta situación –en la que Alex no tiene una relación laboral previa con Sam–, ¿qué debería hacer Alex? Hay dos posibilidades:

Uno, elevar la prioridad del seguimiento mediante un email de crisis. Si, por ejemplo, Alex le dice a Sam que hay otro proyecto en el que Alex planea comprometerse la semana siguiente, Sam tendría que responder inmediatamente o arriesgarse a perder a Alex. Yo sólo lo sugeriría si de verdad existe ese otro proyecto. Si no, es una movida peligrosa.

Dos, reconozca que no es una crisis –al menos para la persona de la que quiere obtener una respuesta– y acepte que ella le responderá cuando lo crea pertinente o no le responderá.

Entonces –y esto es clave– gestione sus emociones. ¿Cómo? Envíe un solo mensaje de seguimiento, después de la reunión, y en el momento en que lo envíe –no una semana después, sino cuando apriete “enviar” o cuelgue el teléfono– asuma que la otra parte no está interesada. Dijeron "no". Dé vuelta la página. Saque los seguimientos de su lista. Pase a otra cosa.

Si responden el mensaje o el email, será una agradable sorpresa y podrán hablar de lo que vendrá después. Si no se comunican con usted, usted no se atrasa en sus otras labores, no choca su cabeza contra un muro ni pierde energía por el estrés de la espera.

Usted siempre puede mandar información no relacionada con el asunto pendiente –artículos, actualizaciones, referencias– que podrían ser de interés y profundizar la relación. Pero no haga seguimiento al tema pendiente.

"Espere un segundo", las personas que han leído mi blog podrían pensar: “¿Acaso no escribiste un artículo sobre la persistencia, en el que explicabas que no se debía aceptar un no como respuesta?".

Sí, es verdad, y sí creo que la persistencia es esencial en muchas situaciones, como practicar una habilidad o reagendar reuniones canceladas con alguien dispuesto a hacerlo. Pero a veces, como en el caso de las llamadas y los mensajes no contestados, son más vitales la paciencia, la dispersión mental y la disposición a vivir en la ambigüedad.

Así que usted podría estarse preguntando si Alex consiguió el trabajo o cómo termina esta historia. La verdad es que no lo sé. Envié un email a Alex hace unos días y todavía no contesta.

* algunos detalles han sido cambiados para proteger la identidad de la compañía.


  
 
  Comentarios
 
  
Excelente articulo,sin embargo, creo que hay una delgada linea entre el estar ocupado y la prepotencia, no hay que confundir, la intepretacion te la da el contexto. En un mundo tan complicado en el que vivimos vale la pena ser un poco cortes.
  
Posteado por Marco Barrios, 01-09-2010 - 20:15:28, Mexico
  
 
 
  
Excelente explicación. Me ayudo a comprender otra perspectiva.
  
Posteado por Yahjayra Madrid, 03-08-2010 - 14:06:23, México
  
 
 
  
Muy interesante el artículo. Creo que cuando se envía un correo es porque se pretende tener respuesta o conocimiento de algo. Personalmente critíco a quienes no los contestan.
Si alguien no contesta en un tiempo considerable pues lo más seguro es que se reenvíe el correo en busca de respuesta.
Nada cuesta dar una respuesta, aunque sea breve.
  
Posteado por Galina Morales S., 16-06-2010 - 18:21:19, Costa Rica
  
 
 
  
Buen artículo, ahora bien, creo que hay dos enfoques:
Si considero que es una falta de tacto enviar muchos correos esperando respuesta, pero creo que la falla sigue estando en no contestar con honestidad los correos sea cual fuera la respuesta, seguramente tarde 30 segundos contestar, pero cuanto tiempo le esta costando ver una y otra vez los correos insistentes que siguen llenando su bandeja de correo?, pudiendo reducir el número de correos diarios si tan solo se práctica el hàbito de contestar. Un buen ejemplo es ver como al consultar a su hermano vía correo a pesar de tener tantos correos diarios y de uno de ellos en día feriado, contesto en el momento al primer correo enviado. Es un ejemplo de buen hàbito.
  
Posteado por María Guerrero, 09-06-2010 - 23:40:09, México
  
 
 
  
Peter, tema más que interesante por sobre todas las cosas para los que brindamos un servicio de vocación y que mientras más se contacten con nosotros mayor será el beneficio para ellos.

Le sumaría un punto que me parece interesante. Si en cualquier comunicación no quedó plasmado cual es el paso o compromiso siguiente (llamado pacto de comunicación), lo más probable es que ambas personas se queden con la seguridad de lo que debería estar asumiendo la otra persona, de allí es que el tiempo se convierte en el auditor implacable para unos y la desatención involuntaria para otros.

  
Posteado por Ricardo Godoy, 18-05-2010 - 12:45:08, Argentina
  
 
 
  
Interesante punto de vista. No obstante, en lo personal, he visto como la insistencia y la perseverancia, de manera amable y caballerosa por cierto, ha sido la base para concretar negocios y proyectos.
Saludos.
  
Posteado por Leonel Rojas leiva, 06-05-2010 - 10:14:41, Chile
  
 
 
  
Muy interesante artículo, no cabe duda que es una realidad que enfrentamos en el día a día. Esto pone de manifiesto la necesidad de tener una base importante de oportunidades para garantizar los resultados y no someter a los clientes a presiones innecesarias que laceren la relación en el largo plazo.
  
Posteado por Juan Francia, 03-04-2010 - 22:55:28, El Salvador
  
 
 
  
Pienso que la comunicación nunca sobra.(sin que esto implique saturar con e-mails al interlocutor). Puede darse el caso de que nuestro e-mail se encuentre perdido entre 200 más en la bandeja de entrada. No está por demás una llamada prudente en la que se pueda establecer la agenda para el seguimiento. Definir la dinámica en la que inclusive se considere el esperar la llamada hasta que se dé si es que se da. Nuestro interlocutor lo agradecerá porque de esa manera, lo estamos "liberando" de un pendiente. Cuando uno inicia un ciclo de comunicación, tiene la responsabilidad de cerrarlo. Si no le damos seguimiento se puede interpretar como falta de interés y/o de responsabilidad y eso puede ser contra producente.
  
Posteado por Sergio López Castro, 18-03-2010 - 19:17:36,
  
 
 
  
Conociendo muy bien el segmento y el prospecto o cliente del cual no se obtiene respuesta, se puede dar un manejo acertado a esta situación. Quiero decir que no es conveniente incomodar al prospecto o cliente con nuestras llamadas o emails permanentes, pero tampoco es conveniente esperar indefinidamente alguna respuesta del cliente. Se deben programar contactos periódicos y la peridicidad la establece el buen conocimiento que tengamos del prospecto o cliente.
  
Posteado por Carlos Emerson Carrejo Arango, 18-02-2010 - 12:18:17, Colombia
  
 
 
  
El artículo es enriquecedor, pone sobre la palestra una realidad: el poco dominio de la impaciencia, que tenemos muchas veces frente a este tipo de situaciones. Gracias por la recomendación.
  
Posteado por Renzo Aguirre, 12-02-2010 - 2:00:32, Ecuador
  
 
 
  
Excelente articulo, era algo que ya sabia y habia olvidado, y presisamente en estos momentos estoy en una situacion similar, envie demasiados correos porque no me respondian y creo que la persona se molesto.
  
Posteado por Juan, 05-02-2010 - 13:09:44, Colombia
  
 
 
  
Interesante artículo, creo que es importante tener conciencia del lenguaje no verbal desplagados en las reuniones. En lo personal creo que para salir de la incertidumbre no es necesario bombardear a la otra persona con emails, ni mensajes en la contestadora telefónica, sino comprender el contexto y si es posible darse el tiempo apelando a la buena suerte de contactar por teléfono al interlocutor para tener una conversación confirmatoria. Lo anterior, en términos del lenguaje utilizado, ubicación dentro del contexto Social, relación de autoridad, conceptualización del factor tiempo, etc. Me hizo recordar un modelo denomincado LESCANT de David Victor, que es muy útil para analizar siuaciones de interacción socio-cultural bajo ambiente de negocios como la descrita en este artículo.
  
Posteado por Jorge Andrade, 01-02-2010 - 12:33:43, Chile
  
 
 
  
Gracias, aveces necesitamos que nos recuerden que hacemos las cosas bien. Como ser prudentes y tener paciencia
El ansia de obtner un negocio hace que hagamos cosas abrumar de correos al cliente.
Lamentablemnte siempre pensamos que el silencio es negativo..
  
Posteado por Jorge Gutierrez, 31-01-2010 - 23:56:12, Colombia
  
 
 
  
Muy bueno el artículo, muchas veces nos encontramos en situaciones como las que describes.
  
Posteado por Roberto Tejada, 19-01-2010 - 19:01:26, Perú
  
 
  
 
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Peter Bregman
habla, escribe y asesora sobre cómo liderar y cómo vivir. Es CEO de Bregman Partners, Inc., una empresa global de consultoría de management, y asesora a CEO y sus equipos de liderazgo. Es autor de Point B: A Short Guide To Leading a Big Change.
  
 
 

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Publicado originalmente por hbr.org




  
 
 



 

 

  
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