Si hay algo que esta recesión les puede brindar a los ejecutivos es más tiempo. Por lo general, el ritmo de los negocios se desacelera durante una recesión, por lo cual se generan las oportunidades para el diálogo y la reflexión. Esto otorga a los líderes de empresas una oportunidad para adoptar una "nueva mirada".
Esto es exactamente lo que intenta hacer John Chambers, CEO de Cisco Systems. Desde su fundación en 1984, Cisco ha aguantado seis recesiones (incluyendo la actual). Tal como señaló Chambers a BBC News, la crisis de las puntocom de 2001 fue una amenaza muy grave. "[Los clientes] se fueron", dijo Chambers. "Pasamos de un crecimiento anual de 70% a otro de -45%".
Como en otras ocasiones, Chambers está trabajando para asegurar que su empresa salga de esta recesión más fuerte que antes. La reciente adquisición de Pure Digital Technologies (los fabricantes de la cámara Flip) por parte de Cisco abre el mercado del video digital personal. Cisco también está ofreciendo una nueva aplicación de videoconferencia, Telepresence. En resumen, Cisco busca oportunidades nuevas en lugares nuevos, un proceso que requiere adoptar una mirada nueva.
Pero tener esa mirada no ocurre por casualidad. Es necesario disciplinarse para adoptar perspectivas nuevas y diferentes. Primero, y antes que nada, usted debe evaluar dónde está usted ahora y en el corto plazo. Con reconocimiento a las 4P ofrecidas por el líder del pensamiento de marketing, Philip Kotler, propongo tres preguntas que enmarcan tres palabras cada una de las cuales comienza con la letra P.
¿Nuestros productos siguen satisfaciendo las necesidades del consumidor? El desarrollo del producto para la mayoría de las empresas es un continuo. Nunca dejan de desarrollar y refinar sus ofertas. Pero tal como lo ha hecho Cisco, es necesario preguntarse en qué otros negocios podrían ingresar y cuáles abandonar. Reducir la cantidad de productos para enfocarse en los productos centrales es una estrategia, y también lo es hacer lo inverso. El punto es cuestionarse a sí mismo y a su tiempo para considerar qué es lo mejor. Hable con sus clientes para ver cómo podría atenderlos mejor. Pero no asuma que la última palabra la tendrán los clientes. Después de todo, tal como dijo Henry Ford en su frase célebre, "Si yo hubiese preguntado a mis clientes qué era lo que querían, habrían dicho que un caballo más rápido". Es usted quien debe dirigir el proceso de desarrollo. .
¿Nuestros procesos aseguran que podemos satisfacer esas necesidades? Los periodos de baja actividad realmente pueden ser beneficiosos para los procesos de repensar las ideas. Le presenta la oportunidad perfecta para que su gente creativa optimice el diseño, el desarrollo, las operaciones y el servicio al cliente. Otórgueles la oportunidad para perfeccionar los procesos. Busque eliminar los pasos sin valor que tal vez cumplan con los requisitos internos pero que no agregan nada al valor del producto o del servicio.
¿Contamos con las personas adecuadas para satisfacer esas necesidades? Los CEO pasan largas noches sin dormir preguntándose si disponen de las personas adecuadas en los puestos acertados. Las recesiones generan desafíos imprevistos. Busque la oportunidad para poner a los talentos prometedores en puestos de mayor responsabilidad. Déles la autoridad que requieren para desarrollar nuevos productos o rediseñar nuevos procesos.
Mirar a su empresa desde nuevas perspectivas no necesariamente la salvará. Si usted está en el momento más negativo del ciclo de negocios, tal como ha sido el caso recientemente para algunos fabricantes, periódicos y estaciones televisivas, su empresa no sobrevivirá tal como está. Tendrá que ser rediseñada completamente. Pero ni eso ofrece garantías.
Responder a estas preguntas –además de varias otras que haga usted– debería generar más diálogo y reflexión. Podría estimular nuevas ideas además de nuevos enfoques. Incluso las empresas que sí sobrevivirán deben encontrar nuevas formas de satisfacer las necesidades de sus clientes. Es por esa razón que adoptar una nueva mirada es clave para poder salvarse de esta recesión tan severa. Ahora se presenta la oportunidad para reenfocarse en lo que usted y su empresa hacen bien o podrían hacer mejor.
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