JOHN MAEDA
 
Critíqueme, por favor
Lunes 14 de Diciembre de 2009, 10:52:18  I   Dar feedback. Cultura Organizacional. Liderazgo.
 

En las ciencias, las preguntas suelen tener una respuesta concreta como "cinco" o "masa por velocidad de la luz al cuadrado". En cambio, en las artes y el diseño no hay "constantes" o "ecuaciones" o "leyes" que diriman lo "correcto" de lo "errado". Por el contrario, recurrimos a la antigua y venerable tradición de la crítica como un medio que busca mejorar una obra según muchos criterios subjetivos.

Muchos de los criterios con que son juzgadas las obras de arte son cada vez más útiles para aplicarlos a los negocios:
Humanidad: ¿plantea una pregunta interesante sobre la forma en que vivimos?
Progreso: ¿la obra implica un avance en cierto campo?
Formalismo: ¿demuestra la presentación alguna experticia o talento?
Completud: ¿estamos en el final del ciclo de un acto creativo o aún a medio camino?

Y se puede agregar, o inventar, aun más criterios sobre los que pueden basarse las evaluaciones. ¿Suena inexacto? Sí, y no. Lo que ocurre en una crítica es el simple pero poderoso acto de probar una hipótesis desde cada ángulo de ataque o elogio. Pero estas palabras son peligrosas.

La palabra "ataque" debe usarse con cuidado; hay una vieja leyenda sobre las críticas en las escuelas de arte en que el profesor descuelga un cuadro de la muralla y lo atraviesa caminando para evidenciar su disgusto. Esa crítica cae en la categoría de " crítica malévola", que puede servir para ser dramatizada en las películas, pero sirve muy poco al desarrollo de un artista. Del mismo modo, la palabra "elogio" debe ser usada con cuidado porque una andanada permanente de aplausos puede generar una parálisis creativa. Siempre es más agradable escuchar "me encanta", pero cada artista sabe que su trabajo siempre puede ser mejor; por eso el "me encanta" puede ser igual de nocivo que "esto es basura". La especificidad es importante en cualquier buena crítica.

La crítica permite que los pro y los contra salgan a la luz para que los artistas escuchen, se defiendan y aprendan de un público de expertos y pares. Entrega un método para juzgar las respuestas a preguntas resbaladizas que no tienen respuestas concretas. Dada la ambigüedad que rodea a la innovación, es fácil ver cómo una crítica honesta también puede ser una práctica útil de negocios. En otras palabras, ser abierto a la crítica lo convierte a usted en un auditor ávido y sensible a los aportes en tiempo real del mundo que lo rodea.

Hoy se debate mucho sobre cuál es la mejor forma de dar feedback a los empleados: si enfocarse en las fortalezas o en las debilidades, o cómo hacer una revisión anual eficaz. Al jefe le corresponde “criticar” el trabajo de sus subordinados, ¿pero qué pasa al revés? En el modelo tradicional del liderazgo autoritario, se espera que el líder tenga la razón. La crítica al jefe es a puertas cerradas, o por la espalda, y casi nunca se hace abiertamente. Pero mis estudios en liderazgo creativo me indican que ser criticable es una manera importante de asegurarse de que sus acciones sean las pertinentes.

Ser criticable significa que usted está abierto a la idea de que podría estar equivocado, y por ende que la única forma de probar sus hipótesis es sometiéndolas a la crítica. También significa que usted está abierto a hacer preguntas más grandes sobre su trabajo y su validez dentro de la organización. Dicho de otra manera, ser criticable lo hace más responsabilizable. En la Rhode Island School of Design hemos adoptado la práctica de criticar la forma en que dirigimos la organización como si estuviéramos en un estudio. Las reuniones con mi equipo suelen tomar la forma de una crítica, donde se evalúa detalladamente mis presentaciones en público, mi manejo de ciertas situaciones o las comunicaciones que quiero emitir.

Ciertamente que no es perfecto. Pero por eso hablo de ello acá y en las charlas que doy en otros lados. Para que la idea sea criticada. Así que critíqueme, por favor. 


  
 
  Comentarios
 
  


Cuando empieces algún negocio o proyecto, lo primero que viene de la mano junto con tú entusiasmo, son las criticas de los demás; y es que es algo natural; todo el mundo se cree experto en cualquier tema, y empezaran a decirte mil y un motivos, por los cuales tu idea de negocio fracasará; cosas como: si tú idea fuera buena alguien ya lo hubiera hecho; ó ya hay mucha competencia en ese rubro; o el tan popular “ estas loco”, no gastes plata en eso, seguro los chinos la yo le deben haber inventado… ¿Te parecen conocidas esas frases?; lo mas probable es ya hayas escuchado alguna de ellas y peor aun, estoy seguro que has tomado esas afirmaciones como ciertas en mas de una ocasión. Como decimos en Kooteo, en nuestra sección de “Negociando Ideas”; una critica no debe servir para tumbar tu idea; una critica debe servir para mejorar; pues mira si alguien te critica, escúchalo con atención, ve los fundamentos de la critica, e intenta trabajar en ella para superar ese obstáculo… Si te dicen que estas loco por que hay mucha competencia; empieza por ver que fortalezas tienes, contra dicha competencia… suerte en los negocios… y nunca dejes de Negociar Ideas… sobre todo de negociar esas que ya están viejas y pasadas de moda, por las nuevas tendencias actuales

  
Posteado por Julio cesar, 14-07-2010 - 21:33:30, Peru
  
 
 
  
Siempre he sido partidiaria que una crítica no siempre es algo malo, viendólo de algún modo están las constructivas, que te harán mejorar quizás detalles que puedan faltar a tu labor, sólo hay que tener cuidado y claridad en lo que queremos expresar a la otra persona al momento de hacerlas.
  
Posteado por Yessica Lugo, 16-06-2010 - 17:48:48, Venezuela
  
 
 
  
Llevando su articulo al ambito politico, y a ciertos regimenes autoritarios donde excatamente la critica implica hasta carcel, como lograr realmnte a que estos conceptos apliquen en la politica de los direigentes de naciones enteras que no se caracterizan , ni por el manejo de la critica y con un liderazgo que suelo bautizar de palabras vacias...?
  
Posteado por Geysha Castillo, 13-06-2010 - 23:56:19, venezuela
  
 
 
  
La vanidad le gana a algunos directores y de lo primero que se rodean son del grupo de los adulones quienes no están interesados en conseguir los objetivos organizacionales sino más bien en acceder a ciertos privilegios del "jefecito" que le hagan más llevadera su estadía en la empresa.
Este tipo de directivo abunda, y es al que las críticas de sus subalternos le saca roncha, y los considera automáticamente malos elementos, obstruccionistas de su gestión.
  
Posteado por carlos gibaja, 30-04-2010 - 21:08:50, PERÚ
  
 
 
  
!Buenos días¡
considero que la crítica y el elogio son igual de destructivos dependiendo de el momento, la capacidad que se tenga para aplicarlos y la habilidad que se tenga para aceptarlos, ya que el grado destructivo estará siempre determinado por nuestra forma de responder; estoy de acuerdo con su artículo y el énfasis que hace en capacitarnos para adquir dicha habilidad. Siempre la capacitación aún en esos detalles es la clave.
  
Posteado por Juan Carlos Rodríguez Aguilar, 16-01-2010 - 11:00:21, México
  
 
 
  
Bueno estoy totalmente de acuerdo con el artículo, y agrego que se debe fomentar la cultura del feedback esto implica aprender a hacerlo, primero el dar una crítica no se debe hacer deliberadamente se debe buscar la aceptación de la otra persona reconociendo que solo es una apreciación y una oportunidad de escuchar y reevaluar, al igual crear un sistema que permita controlar el progreso en el feedback, porque de otra manera puede que se queden en el vacio.
  
Posteado por Alejandro Paez, 16-01-2010 - 22:29:52, Colombia
  
 
 
  
En algunas empresas peruanas, hoy por hoy, se permite la claificación del subalterno al superior. Es electrónica y anónima.
No obstante ello, algunos subalternos temen calificar a su superior de acuerdo a lo que piensan y hablan a espaldas.

  
Posteado por César, 07-01-2010 - 14:09:05, Perú
  
 
 
  
Me parece vàlido el feedback centrado en las fortalezas y en las debilidades como una manera de ayudar a que mejore un ejecutivo y organizaciòn. Pero este tema pasa no solo por la adecuada informaciòn y buena voluntad para dar esta retroalimentaciòn, si no que ademàs es vital que la persona que recibe el feedback tenga la apertura y actitud para recibirla de la mejor manera.Las creencias y el modelo que tenga de lìder va ser fundamental para que este vea como una oportunidad de mejora. Es esta ùltima donde màs inconvenientes se presentan para implementar una cultura de feedback en una organizaciòn.

  
Posteado por Juan Sarmiento , 22-12-2009 - 9:51:15, Perù
  
 
 
  
<>

Me parece que las criticas tienen un aporte cuando aquel que la emite, sabe que es lo que esta diciendo. Cualquiera puede opinar pero pocos son los que tienen fundamentos para emitir una crítica. Por otro lado, ¿como saber que la critica vale la pena? También debemos tener la información (o formación) suficiente más el criterio para ignorar la paja.
  
Posteado por Tolkien, 21-12-2009 - 19:10:03, Mexico
  
 
 
  
Estoy de acuerdo con el comentario, sobre todo cuando indica que en estilos autoritarios el líder cree que tiene la razón. Yo añadiría algo más: si el jefe es de los que cree que tiene la razón y alguien se atreve a darle feedback, el primero podría dirigirse con actitudes prepotentes para mostrar su razón (poder). Lo triste para ellos es que no se dan cuenta que con dichas actitudes no están mostrando su poder, sino más bien, están mostrando debilidad, su poca autoestima, incapacidad directiva y reducido nivel cultural. Un irrespetuoso lenguaje no verbal, desdén y elevados tonos de voz en una conversación son síntomas de la pobreza humana de estos jefes.

Un Abrazo
  
Posteado por Alberto Timoteo, 14-12-2009 - 13:43:05, PERÚ
  
 
  
 
  ¿Que opina usted?
 
Nombre:
 
E-mail:
 
Pais:
 
Comentario:
 
 

 
 
 
 
    
John Maeda
es un artista, diseñador gráfico, científico computacional y educador de fama mundial, cuya carrera refleja su filosofía de humanización de la tecnología. Ha trabajado durante más de una década en la integración de la tecnología, a educación y las artes en una síntesis de creatividad e innovación para el siglo 21. Ha escrito cuatro libros, incluyendo The Laws of Simplicity. Es el presidente de la Rhode Island School of Design desde septiembre de 2008.
  
 
 

Untitled Document
Publicado originalmente por hbr.org




  
 
 



 

 

  
HBR BLOGS
  
La sabiduría de Warren Buffett: sobre innovadores, imitadores e idiotas
William C.Taylor

No estoy seguro de quién lo dijo primero, pero estoy de acuerdo con el sentimiento: “Una crisis es algo demasiado...

  
Cómo promocionarse a sí mismo cuando su trabajo peligra
Daisy Wademan Dowling
¿Teme que lo despidan? ¿Conoce a alguien que no?
Nadie, salvo los abogados que se especializan en quiebras,...

  
La innovación en la Gran Disrupción
Scott D. Anthony
Mientras que la economía global comenzó a desacelerarse a fines de 2007, las fuerzas que están transformando el mundo de...


 

     
©2009 - Harvard Business Review America Latina  l  servicliente@hbral.com  l  Politicas de Privacidad  l  Webmail
Sitio desarrollado para browser Firefox - Se recomienda ver a 1024x768 pixeles o superior